Cuatro criterios estructurantes: densidad, flexibilidad, flujos, acústica
Una planta eficiente arbitra permanentemente cuatro dimensiones contradictorias, y ahí es donde se gana o se pierde el valor de uso.
La densidad de ocupación se mide en m²/persona: la antigua norma recomendaba 10 m²/persona como mínimo en oficina individual o colectiva (Fuente, 2023). La flexibilidad de uso evalúa la capacidad de reconfiguración sin obras pesadas. Los flujos de circulación condicionan los tiempos de desplazamiento entre zonas de trabajo, salas de reuniones y espacios comunes. El confort acústico se apoya en particular en el referencial CERFF, que fija una atenuación acústica mínima de 38 dB para los tabiques acristalados.
Nuestras observaciones de campo en plantas terciarias de más de 500 m² ponen de relieve tres constantes recurrentes: los picos de ocupación se concentran a primera hora y a mediodía, las declaraciones de RR. HH. sobrestiman sistemáticamente la tasa de ocupación real medida, y una parte significativa de las interacciones de trabajo se desarrolla fuera de las salas de reuniones formales.
Concretamente en Kytom, la media de ocupación nunca es nuestro referencial de calibrado. La práctica habitual consiste en dimensionar según la tasa media (a menudo 75 %); nosotros modelizamos tres escenarios distintos (ocupación mínima, mediana, pico) y calibramos según el percentil 80. Diseñar la organización según la geometría del edificio supone garantizar disfunciones de uso duraderas.